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Tiene 24 años, es gestora de un movimiento de moda ética y tiene una startup de logística

Se llama María Jose Ordonez, pero la conocen como Joshe Ordonez, y tiene tres pasiones: la moda, la conservación de la identidad cultural de Ecuador y los negocios. Hoy tiene 24 años, vive en Nueva York y la integración de lo que ama hacer con su “Grit” para hacer algo que genere un impacto positivo socialmente la ha llevado a fundar: Loop Fair Trade, una plataforma que conecta artesanos ecuatorianos con diseñadores en Estados Unidos para co crear productos éticos; y Encargos y Envíos, que conecta viajeros rumbo a Ecuador con gente que quiere comprar cosas en Estados Unidos.

Fue la primera invitada en hablar de moda como alternativa de desarrollo económico y social en la conferencia anual de las Naciones Unidas y participó de Tek-tiles 2018, proyecto de la Aceleradora de Diseño y Moda de Brooklyn en el que se combinaba moda con tecnología para crear telas y prendas inteligentes.

Aquí te traemos la entrevista que le hicimos en el episodio 15 de nuestro podcast La Revolución de las Startups.

 

Cuéntanos de dónde vienes y de dónde salió esa fuerza emprendedora ¿Tu familia también ha emprendido?

Mi papá es ingeniero civil, se dedica a la construcción y mi mamá es administradora de empresas, trabajan juntos. Mi hermana es abogada y mi hermano estudia también ingeniería. Yo soy la creativa de la familia, la oveja negra.

Creo que lo que me hace ser como soy es que somos muy trabajadores. Si bien, el resto no se dedica a las startups ni a la innovación, la diversidad de carreras y pensamientos hizo de mí lo que soy hoy.

 

¿Cuál fue tu primer emprendimiento?

Desde la universidad tuve varios, siempre intentando sacar mis marcas de moda. Tras los aprendizajes y fracasos, me di cuenta que Ecuador es un mercado muy difícil para emprender en esta industria. Lo que más se vende son vestidos de moda y de novia y supe que no quería dedicarme a eso toda la vida. Ahí dije: tengo que salir de aquí.

Así, llegué a Nueva York. Vine a hacer mi Maestría en Manejo del Diseño y emprendí una serie de proyectos con artesanos ecuatorianos con los que gané algunos premios. De ahí empezó Loop Fair Trade.

 

¿Qué es Loop Fair trade y cómo surge?

Nació como una colección de accesorios de paja toquilla en colaboración con artesanos ecuatorianos. Con ésta gané el primer premio de Pratt Institute junto con algo de financiamiento. Luego de realizarla, dimos el primer taller de tejido en paja toquilla en Estados Unidos.

En esa misma época conocí en el Fashion Week al agente de J. Balvin. Le dije que me encantaría que él tuviera uno de nuestros productos y así llegó un sombrero de paja toquilla a sus manos. Él subió la foto a Instagram y la cosa explotó…

 

¿A qué te refieres con explotó?

Un montón de comentarios, gente que me escribía, la prensa internacional me contactó… Ahí fue cuando pensé: este proyecto puede ser algo más...Pero era difícil trabajar con los artesanos desde Nueva York. Muchos de ellos no manejan E-mail ni WhatsApp.

Ahí fue cuando pensé: necesito crear una plataforma que facilite el trabajo entre diseñadores y artesanos. Hice el pitch a Pratt Institute y me dieron el financiamiento para Loop Fair Trade, donde los conectamos para que co creen productos éticos.

 

En qué etapa están

Estamos con nuestros primeros clientes. Acabamos de terminar una orden para una marca de California que se llama Soulstice, hace accesorios de moda y parte de sus ventas las dona a causas de activismo ambiental como la reforestación. Ellos estaban interesados en la semilla de huayruro que tenemos en la Amazonía ecuatoriana y justo una de las artesanas de la red es de allá. Nos contactaron, viajaron a Ecuador a conocer a la artesana e hicieron la orden. Les dimos 500 semillas de huayruro y apoyamos con un diseño de otra diseñadora de Cuenca.

 

Cómo empezó tu contacto con los artesanos de Ecuador

Desde la universidad - cuando tenía 19- trabajé en temas de identidad cultural. Todos mis trabajos fueron siempre con ese acercamiento de resaltar lo bueno que tenemos en Ecuador. Siempre estuve en el campo trabajando mano a mano con ellos y dándoles crédito. Este último tema es algo que no mucho diseñadores hacen. La mayoría toma lo que hace el artesano, dicen que tiene un valor agregado y no ponen su nombre. Yo intento dar transparencia en la cadena de producción y que todos sepan de quién es, cuál es la técnica, cuánto demora y qué significa para estas comunidades su trabajo.

 

Me imagino que los artesanos ganan mejor trabajando con marcas de Estados Unidos...

El problema que vivimos en Latinoamérica es que no valoramos lo nuestro. Entonces, para los artesanos trabajar con diseñadores locales es difícil porque lo que se vende localmente viene de afuera. El mercado para lo local no es muy grande. Mientras que en Estados Unidos, en especial en Nueva York (la capital de la moda ), les llama mucho la atención trabajar con estas técnicas porque les da muchísimo valor agregado. Por decirte algo, un sombrero en retail de paja toquilla que cuesta entre US $ 40 y  $60 lo pueden vender en $300.

Yo veo la industria artesanal cómo está en Ecuador y estoy segura que no podemos esperar proyectos locales para poder ser rescatada. Los artesanos tienen 60 a 80 años y si no se hace algo al respecto, ese conocimiento que ellos portan va a desaparecer.

 

Cuál es su modelo de negocios

En cada orden cobramos una comisión del 15% al 25%. Depende del rol que tomamos. Si solo conectamos el artesano con la marca, el precio disminuye, pero si nosotros nos encargamos de la producción, exportación, el manejo del proyecto, ser mediadores entre los artesanos y los diseñadores -por ejemplo por el idioma-  se va incrementando la comisión.

 

Cómo ha sido el acercamiento con las marcas

Ha sido lento porque se me acabó el financiamiento. Todo lo gasté en la estructura de la plataforma y un poco de publicidad. Ahora lo que hago es networking. Aprovecho estar en la capital de la moda, voy a todos los desfiles y para 2019 tengo algunos diseñadores interesados en colaborar con Loop Fair Trade.

Además, tenemos materiales muy innovadores como cuero vegano, que es hecho con los residuos de la fibra de totora que los encuentro en Ecuador y Perú. Con este tipo de innovaciones pretendemos ganarnos un poco de mercado acá.

 

¿Estás buscando financiamiento?

Sí, constantemente lo busco. Si bien tenemos la plataforma, tecnológicamente podemos seguir mejorandola. Queremos crear una herramienta de comunicación donde se puedan enviar fichas técnicas, aprobar los pedidos, diseños etc.

Igual, aquí hay muchas personas interesadas en los países en vías de desarrollo y contribuir a proyectos que tengan un impacto social.

 

¿Emprendiste sola o tienes cofundadores?

En Loop Fair Trade me ayudaron mucho mis compañeras de maestría. Todas era asiáticas y me apoyaron hasta cierto punto. Ahora estoy sola. Lo que ha hecho que nos sigamos moviendo son mis colegas en Ecuador, y mi familia en temas de logística ha sido el mayor apoyo.

 

¿Qué ha sido lo mejor y lo más complicado de emprender allá?

Lo mejor ha sido que por el contexto político y social, hay mucho apoyo a las startups fundadas por mujeres y latinas. Segundo, el aspecto cultural del proyecto me ha abierto puertas. De hecho, así fue como llegué a las Naciones Unidas. Me invitaron para que justamente hablara de cómo la moda es una alternativa de desarrollo económico y social para comunidades y países en vías de desarrollo.

El lado malo es que la industria siempre quiere reducir costos y al trabajar con cosas hechas a mano es difícil hacerlo. Entonces perder un cliente porque sus valores no están en apoyar una comunidad sino en el precio final del producto, ha sido uno de los principales obstáculos.

 

Cómo fue la experiencia de las Naciones Unidas

Fue una conferencia que ellos hacen todos los años sobre desarrollo social. Toman temas de género, proyectos económicos y políticas públicas. Yo fui la única que hablé de moda, de hecho la gente no entendía mucho por qué estaba ahí. Luego, me dijeron que era la primera vez que alguien les decía que esta industria es una alternativa de desarrollo económico y social.

 

Qué puntos tienen que conectarse para que la moda sea una alternativa de desarrollo económico y social

El problema está en cómo nos movemos como sociedad y a quién decidimos apoyar.

 

Parte de la solución viene del gobierno, desde los incentivos y las campañas de educación a la gente. En Ecuador se han hecho cosas pero creo que se pueden hacer más. Otra cosa es que la moda desde una perspectiva más amplia es una de las industrias más grandes, que más contamina y más produce.

Por ejemplo, en Ecuador suben los impuestos para que la gente consuma local, pero como no tenemos tecnología y materia prima para producir moda, nuestros costos de producción se incrementan. Entonces, hay que revisar esa políticas públicas para que sean mejores para la producción nacional y no sean un obstáculo.

Creo que también la promoción internacional del producto local es importante. No solo tenemos que pensar localmente, tenemos que llevar lo que se produce hacia fuera del país.

En estos momentos que todo el mundo está tratando de ser un poco más sustentable, la sabiduría de la artesanía en combinación con las técnicas y el conocimiento que tiene la industria del diseño, puede crear soluciones sustentables.  Por ejemplo, el manejo de fibras y tintes naturales y de las técnicas artesanales que se pueden emplear para la producción podrían mejorar los productos. Ahí todos ganan: el diseñador local y el artesano; se sigue utilizando el patrimonio cultural y se sigue dando ingresos económicos a la familias que dependen de la artesanía.

 

¿Qué oportunidades surgieron desde la conferencia?

Por ejemplo, me ayudó a llegar a la aceleradora de moda de Brooklyn, un proyecto donde unieron mucha gente de diferentes disciplinas: coders, programadores, diseñadores industriales, ingenieros textiles y diseñadores de moda, para integrar tecnología y moda creando productos y telas inteligentes.

 

¿Qué cualidades y formas de pensar tienes que te han llevado a donde estás?

Creo que ha sido mi manera de ver la profesión no solo como algo que me va a ayudar a vivir el resto de mi vida, sino como una manera de ser responsable. No puedo andar como diseñadora produciendo cosas que se van a deteriorar en millones de años y que no van a tener ningún impacto positivo en la sociedad. Desde pequeña fui traumada por el calentamiento global, fui activista, siempre me quejaba del desperdicio que generábamos como estudiantes de moda.

Fue muy fuerte crecer en una ciudad pequeña (Cuenca) viendo a los artesanos vendiendo en las calles - es hermoso, llenan de colorido las calles - pero verles que trabajan todo un día sentados en la calle, tejiendo algo para venderlo en 50 centavos, es algo que me afecta bastante.

Entonces junté esta pasión por la moda y la identidad cultural con los negocios, que es otra parte que me encanta.

 

En qué estás ahora

Trabajo en Loop Fair Trade, en Encargos y Envios y como freelance para fotógrafos haciendo estilismo de moda, manejando la parte de la dirección creativa de algunas marcas que tiene clientes como Jennifer López y modelos de Victoria Secret. También trabajo para el Centro Cultural Ecuatoriano Americano, una ONG que ayuda a la comunidad ecuatoriana con proyectos de arte, diseño y educacionales.

 

Ahora que llegamos a Encargos y Envíos, ¿qué es y cómo surge?

Es un servicio de peer to peer de delivery. Conectamos viajeros rumbo a Ecuador con gente que quiere comprar cosas en Estados Unidos. Los compradores le pagan un fee a los viajeros por llevar cosas que ellos no pueden llevar.

La idea nace por dos cosas: cuando estaba en la universidad -la maestría era bien cara-, necesitaba más ingresos para mantenerme en Nueva York, entonces empecé a viajar a Ecuador cada tres meses haciendo encargos. Yo conseguía los compradores por Social Media, llenaba mis maletas de encargos y las llevaba a Ecuador. Llegue a hacer 1.500 dólares por cada viaje. Así, pagaba mi pasaje, -que ya me salía gratis por tanto viajar- y el resto me lo quedaba para mantenerme en Estados Unidos.

Y segundo, nace porque con Loop Fair Trade, cuando tuvimos los primeros clientes, necesitaba reducir los costos de envío de Ecuador a Estados Unidos. Los couriers convencionales me cobraban mucho y por el precio no podía competir con la competencia.

No fue algo difícil. Los viajeros al llegar a los aeropuertos, pasan por Aduanas y pagan los impuestos y así todo está en orden.

 

¿Cómo es el tema de la seguridad?

Hacemos una verificación de viajeros. Ellos nos envían sus pasaportes y nosotros los comprobamos con una base de datos. Para los viajeros, les decimos: no reciban compras que no sean de tiendas como Amazon, en las que cuando recibes el paquete puedes verificar que no estuvo abierto, puedes tener el número de tracking y ver que no haya parado en otro lugar. Aparte, aquí en Estados Unidos, Amazon tiene sus Amazon Lockers, entonces si vos ves que un comprador se ve sospechoso le dices que te envíe a un Amazon Locker y sabes que no pasó por las manos de nadie más.

Justamente estamos buscando financiamiento para mejorar la seguridad.

 

Cuánta tracción tienen y cómo la han conseguido

20.000 visitas y 50 viajeros que han llevado productos para más de 2.000 personas en menos de tres meses. Empezamos hace un año y medio como un grupo de Facebook en el que la gente se contactaba y hace tres meses abrimos el sitio web.

No hemos gastado mucho en publicidad, es más el boca a boca. En el año y medio que llevamos no nos han reportado ningún problema, fuera de una maleta que se perdió y la aerolínea respondió.

 

Hay algo que me llamó la atención cuando leí de ustedes y es que tu cofundador, Juan Diego Palacio, tiene 21 años, ha sido uno de los emprendedores con más éxito en Ecuador y a los 18 años recibió su primera inversión para crear la primera empresa de carga inalámbrica de América Latina. ¿Cómo se conocieron?

Fue hace tres meses cuando lanzamos la página. Lo conocí en un evento de Kairos, una plataforma que conecta emprendedores de todo el mundo aquí. Hicieron un evento en Wall Street, yo era parte del networking y él igual. Ninguno de los dos sabíamos de nuestra existencia pero al ser dos ecuatorianos hablando español, terminamos conversando.

Yo le comenté lo que estaba haciendo y él me dijo: me interesa. Él es la parte tecnológica que estaba necesitando para darle con más fuerzas a Encargos y Envíos.

 

¿Qué consejo le darías a tus pares? ¿Qué cosas repetirías si volvieras a empezar?

Aprovechar todas las oportunidades que tenemos. Cuando entramos en la universidad solo queremos fiesta y nos perdemos de cosas que ofrecen. Lo importante es buscarlas, no esperar que te lleguen. Ir detrás de las oportunidades. No puedes esperar que te lleguen los proyectos y la inversión que no buscas.

El segundo es no perder el tiempo. Yo quisiera tener el tiempo que veo que otras personas tienen para tomarse selfies. Creo que es importante saber en qué lo inviertes y cuáles son las prioridades.

Creo que resistir es un paso para tener un poco de éxito.

 

¿Qué te ha hecho resistir?

Las ganas de no quedarme en algo convencional y el orgullo de mi familia cuando logro algo. También hacer cosas diferentes con impacto positivo, no solo pensando en mí. Con Loop Fair Trade siento que tengo una responsabilidad con los artesanos desde que los vi a la cara y les dije : voy a hacer algo para que sus negocios surjan. Quedarme con ese momento me da gasolina para continuar.



Si quieren seguirla, pueden ver su trabajo aquí:

 

El Instagram de Joshe Ordonez, el de Loop Fair Trade y Encargos y Envíos