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Elimina estas 4 excusas de tu vocabulario si quieres emprender

Hace una semanas, escribí un artículo que explicaba por qué no fundar una startup. La probabilidad de enriquecerse, hacerse famoso o “cambiar el mundo” con una startup es estadísticamente nula.  Al final del dia, como dice Paul Graham, el co-fundador de Y Combinator: “si fundas una startup, lo más probable es que falle.”

Pero fracasar en un emprendimiento no es necesariamente algo malo. De hecho, la mayoría de los emprendedores más conocidos del mundo tuvieron fracasos gigantes antes de encontrar el éxito. Uno puede aprender mucho más creando una startup (aunque muera!) que trabajando en una empresa grande por uno o dos años.

Aunque ser emprendedor no es para todos, el número de personas que se atreve a fundar algo sigue siendo pequeño. Estadísticamente, la mayoría de personas que podría estar creando nuevos productos - como desarrolladores e ingenieros - se van directamente de la universidad a un cubículo.

Paul Graham se pregunta por que mas personas no fundan startups: “Me parece que todos los que emprenden lo prefieren a un trabajo normal, y además un buen porcentaje de ellos termina ganando mucho dinero. Entonces, por qué no lo hacemos todos?” En su artículo, Graham delinea dieciséis excusas que usan los potenciales fundadores para no emprender y explica su validez (o no). Me parece una muy buena manera de abarcar este tema, así que lo he adaptado para el mercado local latinoamericano.

Hay varias buenas razones para no emprender. Si quieres saberlas, puedes dirigirte a mi último artículo. Sin embargo, creo que existen más malas que buenas razones para no emprender. Aquí están algunas excusas que he escuchado para no emprender, y por qué deberías ignorarlas y emprender igual.

1. Mi país no tiene muchas startups que sean casos de éxito.

Aunque Latinoamérica tiene cada vez más startups, la mayoría del ecosistema emprendedor en esta región sigue en etapa temprana. Sin embargo, Latinoamérica ha producido más de diez unicornios y docenas de startups tienen exits todos los años. Si lo miras del lado positivo, esto supone la oportunidad de emprender antes que se sature el mercado y obtener una ventaja sobre la competencia.

Además, el dinero no es la única manera de medir el éxito de una startup, ni tampoco la mejor razón para emprender. Si te enfocas en el problema que quieres resolver y desarrollas un producto increíble para hacerlo, ya estas teniendo éxito como emprendedor. Mídete por el impacto que puedes tener y la felicidad de tus clientes con el producto. Listo lo anterior, ya puedes enfocarte en el dinero.

2. No hay suficiente capital para las startups.

En la mayoría de las industrias, es posible probar una idea o un MVP con bajísimo capital. Para empezar, busca resolver el problema que ves de manera manual con algunos clientes para ver si están dispuestos a pagar.

Aunque el capital para startups siempre ha sido escaso en LatAm, varias compañías, como ArchDaily y Viajala, han logrado tener millones de clientes sin recibir un peso de inversión institucional. Además, en Latinoamérica, muchos gobiernos tienen programas para subvencionar a nuevos negocios sin pedir equity. Si realmente te motiva resolver el problema, siempre habrá una manera de financiar tu idea para resolverlo.

3. No tengo suficiente conocimiento/experiencia.

Alrededor del mundo, la edad promedio para emprender fluctua los 27 y 35 años. Sin embargo, uno puede aprender mucho emprendiendo desde joven. Si quieres comprobarlo, mira el caso de Brex, un unicornio brasileño creado por dos chicos de 22 años.

Yo tuve mi primer emprendimiento al salir de la universidad (y fracase) y varios más antes de cumplir con la edad promedio. Quizás nunca habría llegado a crear Founderlist si no fuera por esas experiencias.

Aunque la experiencia laboral puede ayudar con tu emprendimiento, esos fracasos te pueden enseñar lecciones valiosas también. Además, cuando estás más joven, tienes menos responsabilidades y el fracaso no duele tanto. Puedes rebotar y volver a probarlo.

4. No me gusta la incertidumbre.

Algunas personas funcionan muy bien en contextos de alta incertidumbre; otras se derrumban. Pero si lo evaluamos fríamente, existen dos opciones:

  1. La startup tiene exito. Ganas dinero (al menos un poco).
  2. La startup fracasa. Haces otra cosa con tu vida.

La opción B es muchisimo mas probable, asi que podemos decirle adios a la incertidumbre. La mayoría de las startups fracasan. Pero el fracaso ya no juega en tu contra en tus futuros trabajos. De hecho, muchos gerentes preferirían ver que intentaste emprender y fallaste a que trabajaste toda tu vida en la misma empresa. Sigue prevaleciendo la premisa de que si te sientes motivado a resolver un problema, intentalo.

Ante el miedo de emprender, uno puede aferrarse de cualquier excusa para evitar tirarse al vacío. Aquí aborde unos pocos, pero existen muchísimos más. Sin embargo, una startup puede abrirte oportunidades y darte un sentido a la vida que muchas personas nunca sienten en un trabajo más típico.

Si quieres aprender más sobre el proceso de empezar una startup, dirígete a nuestra Academia donde tenemos muchos contenidos para startups en todas etapas de crecimiento.